| Reforma
previsional para las FF.AA. Por Jose Piñera 1. El sistema previsional de las Fuerzas Armadas y de Carabineros (de reparto estatal) está quebrado. Requiere al año un aporte fiscal de 900 millones de dólares para cubrir su déficit, casi un tercio del gasto militar total de (aprox) 3.000 millones de dólares. Se requiere con urgencia una solución estructural. 2. Este déficit se origina en el hecho de que sólo un 15% de los beneficios que entregan estas Cajas se financian con contribuciones de sus afiliados; el resto es déficit anual y es cubierto por el presupuesto fiscal. Como este déficit es creciente, irá ocupando una mayor proporción del gasto que el país quiere dedicar a las tareas de defensa y policía. Inevitablemente ello colocará a estas instituciones en una situación de permanente antagonismo con las otras prioridades del presupuesto nacional, y, por lo tanto, de peligrosa vulnerabilidad. 3. Además hay varios efectos laterales perniciosos. Por ejemplo, una de las dificultades para incrementar las bajas remuneraciones de los elementos más preparados de las FF.AA., situación que ha originado un éxodo al sector privado, es el elevado costo que tiene su sistema de previsión. 4. Fue lamentable que a los uniformados no se les haya permitido optar por el sistema de cuentas de capitalización individual (o sistema de AFP) cuando éste se aprobó en noviembre de 1980, como estaba planteado en el proyecto original de reforma previsional (ver mi libro "El Cascabel al Gato, 1991). Pero esto ya es historia y ahora hay que mirar hacia el futuro. 5. La solución obvia es permitirles ingresar al sistema de pensiones de capitalización individual (nuevamente Chile sería pionero en este campo). 6. Propongo un proyecto de ley de sólo dos artículos: uno que establezca que, aprobada la ley, toda persona que entre a las FF.AA. o Carabineros ingresa al sistema de AFP; y un segundo artículo estableciendo una comisión de expertos, incluidos por cierto aquellos de las FF.AA. y Carabineros, que en 120 días proponga un mecanismo de transición para todos los actuales miembros de las FFAA y de Carabineros. 7. Las características específicas de la carrera militar requerirán algunos ajustes técnicos para su incorporación. Por ejemplo, el llamado a retiro de un coronel que no es ascendido a general, y que en el sistema actual de las FF.AA. origina de inmediato una pensión, en el sistema de cuenta individual podría ir acompañado de un "Bono de Retiro" que el Estado deposita en la cuenta respectiva, el cual sería una parte integrante de las condiciones económicas que definirían la carrera militar. Por otra parte, el tema de la confidencialidad acerca del tamaño y ubicación de los efectivos también puede ser fácilmente resuelto. 8. Con rigor técnico, mente abierta y actitud respetuosa se pueden resolver todos los desafíos de esta transición. Este grave problema debe enfrentarse, a la brevedad, con una solución de Estado, alejada de las contiendas político-partidistas. La respuesta técnica existe. La clave es la voluntad política. |