EN DEFENSA DE MI HERMANO SEBASTIÁN
La entrevista en CNN a raíz de la controversia del Banco de Talca.

por José Piñera 

Ayer Viernes 31 de agosto del 2009, decidí conceder una entrevista a CNN-Chile para defender la inocencia de mi hermano Sebastián, candidato presidencial de la Coalición por el Cambio, en el llamado "caso Banco de Talca".  También aporté a esa defensa en mi Twitter (josepinera). Aquí está un extracto de la entrevista en CNN:

Entrevista a JP en CNN-Chile (31.7.09)


CONTEXTO Y CONTENIDO

1. En una entrevista televisiva en un canal regional, gestionada y dirigida por un operador político de la Concertación, Patricio Tombolini, la ex Ministra de Justicia del gobierno militar Mónica Madariaga, aquejada de una enfermedad gravísima y según declaraciones de ella misma sometida a un intenso tratamiento de drogas, sostuvo que "por el afecto a mi amigo Ministro José Piñera, quien me visitó para pedírmelo" había hecho gestiones con un juez en Agosto de 1982 para "sacar de la cárcel" a Sebastián Piñera (SP), entonces acusado por supuestas irregularidades en el Banco de Talca.

2. De inmediato el gobierno Bachelet y la Concertación desataron una inmensa operación de propaganda en contra de SP. Su rival, el candidato presidencial oficialista Eduardo Frei Ruiz-Tagle (EF), se sumó a los ataques  y algunos dirigentes partidistas de la Concertación incluso pidieron que SP retirará su candidatura presidencial. El diario del gobierno, La Nación, reprodujo un texto despreciable publicado en el diario comunista El Siglo acusando a mi padre (Q.E.P.D.) y a mi primo Herman Chadwick Piñera de agentes de la CIA y que en esa calidad habían hecho gestiones para ayudar a SP a salir de la cárcel. Los canales de TV reprodujeron cientos de veces la entrevista a MM y repitieron hasta la saciedad estas erróneas declaraciones. No hubo ni siquiera un periodista en Chile que comprobara que en Agosto de 1982 yo no era Ministro de Estado o que SP jamás había estado en la cárcel. 

3. Ante tamaña operación de desinformación y manipulación de las noticias con evidentes fines político-electorales, y sorprendido por la falta de real apoyo que recibió de parte de la numerosa bancada parlamentaria de su propia coalición, decidí salir en una fuerte defensa de mi hermano Sebastián, no sólo por un asunto de justicia sino también de fraternidad ya que le tengo afecto y cariño, como a todos mis cinco hermanos. 

4. Me siento obligado a aclarar que lo hice pese a mis sustanciales diferencias con Sebastián en materia de políticas públicas. Esas diferencias  me han impedido votar por él ya en tres oportunidades en los últimos 20 años. Pues, por una parte soy fuertemente contrario a todo tipo de demagogia y de populismo, aunque ellas pudiera ser 'instrumentales' para alcanzar el poder, y por otra mi ética del servicio público considera que es incompatible hacer negocios, especialmente en empresas fuertemente regulados por el Estado, y tener un rol que concede poder e información privilegiada en el ámbito político. Mi trayectoria de más de 30 años sirviendo a Chile me exige mantener una clara coherencia en estos temas fundamentales. 

5. Decidí entonces conceder una entrevista exclusiva a CNN-Chile, con la condición expresa de que ella estuviera centrada en esclarecer totalmente la verdad en este asunto. En la entrevista de 30 minutos demostré que MM cometió graves errores y que su frágil desmemoria fue utilizada políticamente. Pues yo no era Ministro de Estado en agosto de 1982, jamás le solicité que intercediera ante la justicia (ni siquiera tuve conversación alguna con ella en ese complejo año 82), y SP, aunque fue encargado reo por un juez politizado, jamás estuvo en la cárcel y la Corte Suprema lo declaró inocente de todo cargo.  

6. Aclarado y por lo tanto apagado el "incendio" Banco de Talca, la entrevista también cubrió dos temas relacionados pero distintos:

a) Para demostrar que mi compromiso con la justicia era extensible también a personas que habían sido mis 'adversarios políticos', revelé por primera vez un notable intercambio de cartas que tuvimos el 2003 con el entonces Presidente Ricardo Lagos Escobar (RLE).  El contexto es el siguiente. Cuando leo en La Tercera en Mayo del 2003 que un respetado columnista (Ascanio Cavallo, Concertación) especula con la posibilidad de que caiga el Presidente RLE a raíz de las consecuencias político-judiciales del llamado "Caso MOP-GATE", decido de inmediato enviar una carta desde Washington a RLE (y como todo autor, le adjuntaba mi último libro).  Mi mensaje fue que, más allá de nuestras diferencias  sobre políticas públicas y lecturas históricas, este caso judicial, por grave que era para los responsables directos, no debía poner en cuestión la estabilidad institucional del país, que todos tanto valorabamos. Por lo tanto, le expresaba al Presidente RLE mi  apoyo en esa instancia y en ese momento,  por supuesto sin perjuicio de las responsabilidades judiciales que podían surgir del caso. Debido a una declaración en esos días del senador PPD Guido Girardi en El Mercurio, en la cual señalaba "RLE está sólo", le agregué una línea asegurándole a RLE que "nadie está sólo cuando está pensando en Chile". Terminé la carta con una postdata aludiendo a una simpática frase de su distinguida madre que se había hecho pública poco después de su elección (¿"En que te has metido hijo mío?").  

Reproduzco aquí el texto exacto de la muy cordial carta respuesta de Ricardo Lagos. Es una carta manuscrita, fechada el 5 de Mayo de 2003,  y con el sello oficial de la Presidencia de Chile:

Estimado Pepe, 
Gracias por enviarme tu nuevo libro, su dedicatoria y la nota que lo acompaña.
Y efectivamente nadie está sólo cuando se trabaja pensando en Chile. Y de eso tú sabes mucho.
Afectuosamente tu amigo,
Ricardo Lagos

b) El entrevistador, Gustavo Manen, concluyó la entrevista preguntándome por el episodio en que, nuevamente animado por un sentido de justicia, enfrenté al Presidente Pinochet en un Consejo de Gabinete y logré detener el inminente exilio del dirigente sindical izquierdista Manuel Bustos. Ese episodio está narrado brevemente en mi libro "La Revolución Laboral en Chile" (p. 67). También está recogido, desde  fuentes distintas, en el libro "La Historia Oculta del Régimen Militar" de Ascanio Cavallo, Manuel Salazar y Oscar Sepúlveda (p. 275), periodistas afines a la Concertación. Por último, aparece en el riguroso estudio del académico norteameicano Soames Flowerree titulado "Setenta artículos de José Piñera en defensa de los derechos humanos durante el regimen militar".  

En mi respuesta no sólo explique mi rol en ese episodio, por lo demás coherente con mi inalterable y permanente defensa de los derechos humanos antes, durante y después de ese período, sino que también defendí la inmensa obra del gobierno libertador, especialmente el modelo económico y las siete modernizaciones, y explique como en Chile la democratización se había logrado "desde dentro" del gobierno (ver mi ensayo "El 8.8.80, el día decisivo para la democracia chilena").