|
¡CHILENOS
ROBLES, NO CHILENOS BONSAI!
por
José Piñera, Presidente Proyecto Chile 2010 1.
La protección social es buena. Es la manera como expresamos en
el espacio público el valor de la fraternidad. Compartimos un mismo
país y no queremos que ningún chileno o chilena carezca del ingreso
suficiente para satisfacer sus necesidades básicas y las de su familia.
Por eso creamos la pensión asistencial, que se entregaba a los viejitos/as
sin requisito alguno. Por eso introdujimos en el sistema de AFP la pensión
mínima garantizada, la solidaridad en el seguro de invalidez y
sobrevivencia, y la prohibición de discriminar a los más pobres. Por eso
apoyamos que se mejoren los beneficios a los más pobres cuando existen
mayores ingresos fiscales permanentes. Y por eso nos alegramos de que la
Ley Constitucional Minera haya contribuido a multiplicar casi seis veces la
producción de cobre de Chile, y así, junto con el mayor precio del
metal,
haya permitido que este año los aportes al Fisco de la minería privada
sean, por primera vez, mayores que los aportes de Codelco. 2. Pero también es necesario que exista un debate serio acerca de ciertas encrucijadas relativas a la protección social. Por ejemplo. ¿Cómo diseñar los beneficios de manera que no dañen los cruciales incentivos a trabajar y a realizar ahorros previsionales? ¿Qué proporción del presupuesto debe ir a los adultos pobres, por mucho que ellos voten masivamente, y cuál a los niños pobres, aunque ellos no voten? ¿Cómo incorporar los beneficios legislados a un "Balance fiscal intergeneracional" de manera que quede claro para todos el costo futuro, en valor presente, de cambiar los parámetros asistenciales? ¿Cómo evitar la ilegítima manipulación de la protección social en años electorales? Nada de esto se ha discutido con el rigor y la altura que el tema merece. 3. Sería un grave error que un gobierno colocara como Norte, Sur, Este y Oeste de su gestión la sola protección social. Sería un error económico, porque ignoraría que la única manera de sostener una protección social sólida es a través del crecimiento económico acelerado y ello requiere una agenda potente de cambios microeconómicos que eleve tanto la productividad de los factores productivos como la provisión de ellos. Sería un error social porque la lucha por eliminar la pobreza y la miseria debe tener prioridad frente a la expansión de la protección social a los sectores medios (se es cruel con el 20% más pobre cuando se desfocaliza el gasto social y se dedican recursos importantes al 60% de la población). Y sería un error político porque alimentaría en la ciudadanía una visión de la política como la lucha permanente por obtener subsidios del Estado, de paso limitando la acción de los políticos a meros asistentes sociales, y debilitando la posibilidad de hacer soñar al país, y especialmente a los más jóvenes, con nobles y viables proyectos de futuro. 4.
Siempre he creído que nada hiere más la dignidad de un hombre o una mujer
que carecer de un trabajo productivo. Levantarse en la mañana sin un
destino laboral. No poder mantener su hogar y tener que explicar a sus
hijos que su desocupación no es un reflejo de sus cualidades personales.
El desempleo es la madre del alcoholismo, la droga, la violencia familiar y
la delincuencia. Pues bien, según cifras oficiales, en estos momentos hay
782.420 chilenos en esa desesperada situación. Si se agregan las 170.300
personas en planes de empleo de apoyo fiscal, se llega a que 912.720
chilenos no tienen un empleo productivo estable. Casi un millón de
chilenos sin la protección social más básica y esencial : un empleo. Como escribieron Harald Beyer y Claudio
Sapelli, "Pensar en el
desarrollo de un sistema de
protección social sin simultáneamente elevar
el empleo del país es poner la
carreta delante de los bueyes".
Y como lo planteara Eugenio Tironi, "No
hay
mejor política social que el empleo, tanto desde el punto de vista
del
individuo, de la familia, de la sociedad y de la propia economía". 5.
Por cierto que la recesión ha elevado esa cifra. Pero la causa
principal del desempleo estructural en Chile es que casi toda modificación
a las leyes laborales en los últimos 20 años ha tenido un origen político-electoral
y ha distorsionado el mercado laboral, siempre en desmedro de la creación
de trabajo. Desde la ley 19.010 de 1990 (aprobada en el Senado sin un voto en contra), que al elevar en un 120%, y
de golpe, el tope
de años de la indemnización por despido (de 5 a 11 meses), fue un exocet
anti-empleo para las Pymes, hasta las erradas propuestas que se discuten
hoy día de cambios al proceso de negociación colectiva. Una secuencia
catastrófica de leyes, con el apoyo temeroso de moros y cristianos, ha
transformado a Chile en un país de alto desempleo. Se necesita con
urgencia un Código del Empleo,que reemplace las normas del derecho
individual del trabajo pues ellas se han convertido en un verdadero Código
Anti-Trabajo. 6.
Una segunda tragedia chilena es la pésima calidad de la educación.
Hace un tiempo, un ministro del ramo sostuvo que más de la mitad de los
alumnos que terminan la educación básica no son capaces de comprender lo
que leen. Esta es una forma moderna de esclavitud, pues ¿qué libertad
verdadera tiene quien ni siquiera comprende lo que lee? Chile ha avanzado
mucho en materia de cobertura educacional, mérito de gobiernos de muy
distinto signo, y algo en la introducción de nuevas técnicas
educacionales. Ahora es urgente conectar con banda ancha a Internet a todas
las escuelas del país y abrir así un mundo de posibilidades de
aprendizaje a los niños chilenos. Pero como ha sostenido el mismo Steve
Jobs, fundador de Apple, se requiere mucho más: "Yo soy la
persona
que ha regalado más computadores en Estados Unidos. Sin embargo, creo que
no es la solución, me he equivocado. El problema está en la gestión de
las escuelas, está en los sindicatos de profesores, está en la pésima
administraciónde los currículums y en la manera como se enseña".
Sostengo desde hace años que la solución requiere un sistema bien diseñado
de subsidio a la demanda ("la chequera universal"), la derogación
del estatuto Docente, y un cambio profundo en la gestión de las escuelas
(mi propuesta educacional está aquí). 8. Mi visión de futuro, entonces, es un proyecto país que se la juegue por eliminar, de una vez por todas, el escándalo de la pobreza y la miseria, manteniendo y mejorando la protección social, pero que al mismo tiempo promueva con fuerza una sociedad de oportunidades luchando, con convicción liberal y sin populismos, por revalorizar el empleo, la educación y el ahorro dentro del modelo económico-social que ha puesto a Chile en el umbral del desarrollo. 9. Lamento mucho que este proyecto no esté representado hoy en la arena electoral chilena, pues estoy cada vez más convencido de que las únicas revoluciones que triunfan son aquellas que creen en las personas, y en las maravillas que pueden hacer las personas cuando son libres. 10. Me alegro de compartir esta visión con Mohammad Yunus, el "banquero de los pobres" y Premio Nobel de la Paz, quien lo ha expresado así: "Si tomamos la semilla del árbol más alto del bosque y la ponemos en un macetero, va a crecer un árbol de medio metro, que llamamos bonsái. ¿Hay algo malo con la semilla o con el árbol? No, es el mismo árbol y la misma semilla. El problema es que la pusimos en un macetero. Con los más pobres pasa lo mismo. Son personas igual que nosotros, con los mismos talentos y habilidades, pero están en un macetero. En este caso el macetero es la sociedad, que no les da oportunidades. Y por eso se desarrollan como 'personas bonsái'. Si tuvieran las mismas oportunidades que nosotros estarían entre los árboles más altos del bosque... Si nos dedicamos a alimentar, por ejemplo, a los dos millones de pobres que hay en Chile, pero les quitamos todo lo demás, su iniciativa, su creatividad, sus ganas de luchar y salir adelante, ésa no es una sociedad humana. Los sistemas tienen que diseñarse para ayudar a la gente, es cierto, pero para motivarlas a salir de esa condición. Hoy el sistema de bienestar ha acostumbrado a los pobres sólo a sobrevivir, a ser dependientes, pero no los impulsa a salir. Al contrario, los mantiene permanentemente pobres. Lo importante es liberar la energía y la creatividad que está en cada ser humano". |